KASA

Cuando nacemos, somos puros, alegres, felices. A medida que vamos creciendo, dependiendo de cómo reacciona nuestro entorno, nos vamos creando capas de protección. Esas capas de protección son creencias, algunas limitantes, y emociones, que quizá no hemos sabido gestionar en su momento. Ese paquete de creencias y de emociones han formado tu personalidad, y esta personalidad te ha ayudado en muchísimas ocasiones, pero quizá ahora mismo te está frenando, te está limitando. En tu Kasa, tu esencia, tu origen, no existen esas limitaciones, existe tu propósito y las habilidades para poder cumplir ese propósito.

Para cumplir tu propósito es esencial que empieces a conocer las señales de tu cuerpo, tus emociones, tu mente y tu espíritu o «voz interna»; que a su vez influencian tu comportamiento y personalidad. 

Tu psique es como tu software.